viernes, 15 de enero de 2010

VOTACIÓN: La expresión más irritante del español

"¿Me entiendes?", elegida la expresión más irritante del español, según los lectores de BBC Mundo


Varios votantes de Argentina coinciden en que no hay nada más molesto cuando a uno le espetan esta muletilla que implica que el oyente tiene pocas luces para interpretar lo que se le está diciendo, aunque en la mayoría de los casos la explicación sea de una simpleza apabullante. "Es como llamarte bruta en tu cara", dice Sonia Janet de Puerto Ordaz, Venezuela. La versión chilena de la frase, "cachai", también cuenta con detractores, como por ejemplo el chileno Mario Castro y Yop que dice que, sencillamente, no lo soporta.

"¿Me explico o no me explico?" saca de las casillas a Alejandra, de Tijuana, México: "¡Caray! Es que no soy tonta, ni sorda, ni hablo un dialecto marciano".

Para Aldonza Lorenzo de Bogotá y Helena de El Salvador la frase más irritante es "Con todo respeto", sobre todo porque suele estar seguida de una sarta de insultos o improperios. Como dice Helena, lo que viene a continuación es un insulto "disfrazado de buenos modales".

"O sea", "Te lo juro", "Te lo dije", también recibieron menciones honoríficas junto a "bizarro" (por raro, en vez de valiente, su verdadero significado, dice Gustavo de Colombia) y a "Mas fiiiiiiiiino", que "no tiene ningún sentido y es utilizada por la mayoría de los jóvenes en Venezuela", explica Alejandra Cabrera, oriunda de ese país.

Fuente

¿Y para ti? ¿Cuál es la expresión más irritante del español? Deja tu votación en los comentarios

16 comentarios:

  • Carlota Bloom dijo...

    Me irrita bastante el "¿Me explico?" (es peor que el "¿Me entiendes?"
    -Pienso "de que"
    -"En base a " (me pone del hígado)
    -"Te comento..."
    -"Correcto" (en lugar de "De acuerdo", o "Efectivamente")
    :O

    Carlos Nicomedes Díez dijo...

    "¿Sabes?"

    Silvia González Goñi dijo...

    A mí me irrita mucho una expresión que, además, me desconcierta por su construcción: "¿No sabes, no?".

    Lu dijo...

    A mí me molesta "Al igual", muy de moda entre los jóvenes. La reina de las muletillas de pasillo de instituto.

    Silvia González Goñi dijo...

    ¿Con qué significado o en qué contexto se utiliza "al igual", Lu? Por los pasillos navarros no se oye...

    En cambio, aquí los jóvenes dicen mucho una palabra que a mí me suena tosca: "jambo" ('tío, chaval, chico')

    Lu dijo...

    Tiene varios usos. Es una forma de mostrar sorpresa, desconfianza o rechazo.

    Ejemplo 1
    - Me he comprado una moto nueva.
    - Al igual (desconfianza)

    Ejemplo 2
    - Vamos a tener que ir al laboratorio
    - Al igual (yo no voy. Negativa rotunda)

    Ejemplo 3
    -chicos, entrad en clase
    - Al igual (ya vamos...)

    Aster Navas dijo...

    Dos, especialmente:

    "Fue horrible"

    "Tranquilízate"

    Cuentista dijo...

    Comentaré aquí de nuevo sobre las expresiones que menos me gustan, esas muletillas que me son odiosas tanto por su repetición constante, como por su mal uso:

    - "A ver si nos centramos", me da hasta náuseas. Al margen de que me recuerda a una persona sumamente odiosa (jajaja), denota prepotencia de quien la dice sobre quien la escucha. Es circular y subjetiva. Desde otro punto de vista distinto al lingüístico pero relacionado, el que te lo dice habla desde su padre a tu niño, se coloca en un eje superior.

    La otra expresión que elegí y que coloqué mal en comentarios de otro post era parecida a "¿lo entiendes o te hago un dibujito?". La explicación del por qué la detesto es parecida a la anterior.

    Este post es muy muy interesante, felicidades, Silvia! y besos.

    Anónimo dijo...

    A mí ya me conoces, Silvia. No soporto lo de "los niños y las niñas", "los alumnos y las alumnas" y demás engendros dúplices. Saludos.
    PD. Ojalá tuviera más tiempo para leer tu blog, es genial.
    Amaia

    gema dijo...

    Cuando queráis os invito a un instituto andaluz. Algunos son "engendros enteros", jajaja.A mí no me gusta, ya ves, es completamente absurda.
    Un saludo

    Silvia González Goñi dijo...

    Otra que me irrita y últimamente la oigo por todas partes (la última vez contabilicé 6 veces en una conversación de 15 minutos): "y punto pelota".

    Anónimo dijo...

    A mí me inquieta una situación rematada con su expresión final:

    El tipo habla y habla, y tú asientes y le haces entender que comprendes lo que está diciendo. De nuevo, vuelve a contártelo, y le vuelves a mostrar que lo has entendido. Y cuando ya está acabando su perorata, va y te suelta: "¿sabes a lo que me refiero?"

    En ese momento, suspiro fuerte y lo dejo correr.

    Enhorabuena por el blog, Silvia. Sigue así.
    El mentor robador de Europa




    No puedo con eso

    blogge@ndo dijo...

    A mí me molesta "me entiendes" y sin embargo la frase "me explico" me parece muy adecuada y dentro de la cortesía lingüística.

    ionesco dijo...

    A mí por molestarme me molesta incluso hablar cuando lo que se dice carece de importancia o rigor y de escuchar, peor, me gusta escuchar a personas que tienen que enseñar y que saben, comunican vivencias, con honradez y sapiencia sin protagonismo ni altanería, hace años tuve la suerte de estar dentro de ciertos ambientes intelectuales pero de verdad nada de prepotentes ni falsos propagadores vendedores de humos, personas honestas, inteligentes, sabedores de temas de enorme trascendencia y conocimientos profundos y ahí siempre tuve mi oreja abierta y mi boca cerrada, tuve que aprender a pensar y lo logré, muchísimas gracias a la fantástica Silvia, ejemplo de una gran docente.Besos

    Claudia dijo...

    A mi una que me irrita mucho y que además está mal dicha es la que a veces usa la gente para decir"por ejemplo" y es:"como cuando por ejemplo",es muy irritante.
    Otra es la que te dice alguien cuando duda de algo que le has contado a esa persona,y te pregunta:¿sí o no?

    Silvia González Goñi dijo...

    Claudia, a mí también me irrita mucho ese "como cuando por ejemplo".

    Y el "¿sí o no?" me recuerda mucho a la casera de la serie los Progetidos, ¡cómo me saca de quicio esa mujer!