viernes, 22 de enero de 2010

TAUTOGRAMAS. Jugando con las palabras

Nuestro amigo y seguidor del blog Juan Manuel Castaño, poeta y fotógrafo entre muchas otras cosas, nos manda este magnífico soneto tautográmico dedicado a los alumnos del IES Sierra de Leyre. Fijaos en ese último verso tan lingüístico y tan rotundo.


Debo decir donde decir debiera
doce, digo desquite defensivo
detrás de dividirme dispersivo
deprisa, despacio, dónde, doquiera.

Dibujo deferente delantera,
dilema de destino disuasivo,
depongo disparate descriptivo
duermevela delgada desuniera.

Difícil desamparo discordante,
debajo de domingo disfrazado.
Dime deshora, do, desde, durante.

Digo doce, desastre demostrado:
delirio de deleite disonante,
demasiado diptongo desquiciado.

Juan Manuel Castaño

Puedes ver más colaboraciones de Juan Manuel Castaño en nuestro blog en la entrada
Gotas de agua


¿Quieres saber más sobre los tautogramas? Disfruta jugando con las palabras con esta presentación que he preparado para ti.


12 comentarios:

  • Carlos Nicomedes Díez dijo...

    Excelente entrada, estéticamente entretenida. Estoy entusiasmado escribiendo en este espacio. Espero escuches este efusivo elogio.

    Carlota Bloom dijo...

    Muy molón. Menuda monería manifiestamente metódica. Maravillas moldeas muy moderadamente, maja.

    Antonio dijo...

    Algunos andantes admiradores asoman al alba. Absolutamente anonadados, acogen actividades apetitosas aquí abordadas. Admiten apuestas arriesgadas. Así agradecen apoyo, amistad, alegría... Adiós, asta aluego ;-)

    Lu dijo...

    ¿Tanteos tautogramáticos? Tiemblo triste, torpe...

    gema dijo...

    Me gusta.Todos los días miro entusiasmada el blog, para ver qué se te ha ocurrido y por supuesto aprender.

    pardo dijo...

    Mi mama me mima mucho

    Silvia González Goñi dijo...

    Carlos, contagias creatividad con cada comentario. Consigues construir caminos con criterio, con cuidado. ¡Cuánta clarividencia!

    Carlota, colega, complacida contemplo cuantas cosas compones con constancia. Coloreas cuentos, cuentas colores.

    Antonio, animadamente aceptas apuestas, airosamente alcanzas autoridad ascendente aquí, allá. Agradecida, atrévome a alabarte así, alborozadamente.

    Lu, labras lecciones laudables, latentes. Lúdicamente logras lustrar (i-lustrar) la lengua, la literatura. ¡La leche!

    Pardo, primo (primo por pariente, no por pardillo), petiosas palabras, propalan periodos pasados, parvularios, preteridos

    Gema, ¡gracias, guapa!

    Trapisonda dijo...

    ¡Mola mazo "demasiado diptongo desquiciado"!
    Desde "Polvo serán, mas polvo enamorado" o " en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada" no he visto un cierre de soneto más rotundo.

    Socaire dijo...

    Glup. Creo que mi comentario fue engullido por la blogoesquizofera.

    Era felicitarte por tu trabajo, un buen blog que encontré csualmente y en el que (más casualidad) encontré un soneto tautográmico conocido por varias razones. Una de ellas es que se escribió a partir de uno mío.
    Me parece bien dejarlo aquí. Seguro que a Manuel no le importa.


    Desquite de dislate, desmesura,
    difícil decisión donde desecho
    doblegarme decúbito derecho,
    dejarlo, declarar derrengadura.

    Duermevela de dudas, desventura,
    dicterio, disyuntiva de despecho.
    Demoro delegar, desaprovecho
    detener delirante dictadura.

    Dame disposición donde decretes
    descartar desacierto, da dentera
    defenderse de dimes, de diretes.

    Doce, ¡déjame dos de dondequiera!
    Desternillante duelo de dobletes,
    deber decir donde decir debiera.

    Abrazos literarios y solidarios.

    Silvia González Goñi dijo...

    Socaire, al igual que el de Manuel, me parece un soneto excelente.

    Es impresionante comprobar vuestro dominio del lenguaje y de la métrica. Muchísimas gracias por tu aportación, me ha encantado.

    Un saludo y gracias por tus palabras.

    yaivi dijo...

    Aquí va una con la M.

    Madre…

    Muchas miserias me minan. Mi mustio marido masculla, maldice, me machaca metódicamente, me maltrata moralmente, me mira mal. Mishu, mi mino, me menosprecia; Muchas mañanas, Mishu, mala mascota, me muerde mezquinamente mi mano.

    Muchas malaventuras marchitan mi mancebez.
    Manifiestamente, mi macilenta magra masa masticada muestra mi melarquía, mi misantropía. Mi maquillaje momificado muestra mis males múltiples. Mi malsana memoria merodea, masifica maquinaciones multiformes, mezcolanza meditabunda. ¡Maremágnum mental!

    Mi médico, mefistofélico mediquillo, malhumorado maniático, me mixta malintencionadamente, malolientes menjunjes marrones, midiendo mal mis medicamentos. Mi matasanos malinterpreta mi malagana, menora mi malhadada malatía, menosprecia mi martirio, minusvalora mi mortífera mialgia. Miente manifiestamente. “Maníaca, masoquista, megalómana, mitómana, mistificadora, mártir, majara…” murmura mientras manipula mis medicinas. ¡Mentiroso mequetrefe maldadoso!

    Miércoles, mi marido, metafísico, mugió: “Mierda, mi memorándum místico materialista manchado. Mi manuscrito maculado. Mediocre mojigata, mujer mortecina, marfusa malmaridada, madrera, macaneadora, melona…”
    Maldiciones, maledicencias, mentiras, memeces…
    Maní muda mientras mí marido, machista macrocéfalo, misógino, maleducado, monstruo misoneísta, malhumorado maniático, me mentaba malvadamente.
    Minerva, mi mayordoma, malaje maléfico, mira mofándose mientras mi marido me malhiere, mientras mi marido me mimbra.
    Mamancona malmandada, mayordoma mendosa, Minerva malmete mentiras múltiples, mermando mis meritos matrimoniales…

    ¡Madiós! Me manan mil maquinaciones maquiavélicas, maniobras macabras. Miserables malévolos.

    Mamá, malavés mi marido me mima; más me margina, molestándole mi melomanía. Marrancho malandante.
    Medardo, mi mentor, maestro músico, moscón maleante, me manosea. Maquiavélico médium, maldito mocero, me mosquea.

    Madre, miembro mis magnolias multicolores, mis majestuosas mimosas, mis maravillosos mirabeles, mis malvas, mis margaritas, mis magníficos mirasoles. Miembro mucho mis manualidades, mi música…

    Mi monumental morada, muestra modestamente mi meticuloso, mi minucioso mantenimiento. Mis mangos melados, mis melones maduros, mis mandarinos, medran monstruosamente. Más mientras mollinea.

    Mi maravillosa madre, mil migrañas me machacan, me martillean. Muchos mareos, molimientos, múltiples morriñas me mortifican.
    Mi monótono mundo maximiza mi melancolía. Madre, muchas miserias me minan…

    Mil mimos mamá.

    MORFEA

    http://yaivi.blogspot.com/

    Anónimo dijo...

    Tengo referencias de un libro que tiene mas de cien tautogramas escrito por un señor que vive en Bolivia, Sudamerica, de nombre Eduardo Antonio Lázaro no tengo mas referencias. Quisiera saber donde puedo pedir datos sobre tal libro. Agradeceré escribirme a:
    angelines@hotmail.es
    Gracias