jueves, 14 de enero de 2010

Pa ke sirbe hescrivir vien?

Oye, chicos, ¿no os parece que no tiene sentido que en español existan tantas reglas ortográficas? ¿Por qué escribir una palabra con hache? Si total, la hache no se pronuncia. ¿Y qué más da que escribamos una palabra con b o con v, si suenan igual! ¡Y qué me decís de las tildes! La cantidad de reglas ortográficas que existen, algunas complicadísimas (diptongos, hiatos, tildes diacríticas...). ¿Para qué? Total, aunque se me escapen unas cuantas, me van a entender perfectamente... ¿No creéis que sería mucho más cómodo que dejásemos de escribir tildes, y que olvidásemos tanta distinción entre b y v, ll e y, y escribiésemos todo con b y con ll? ¿Para qué nos sirven las normas de ortografía?




¿Qué pasaría si dejáramos de utilizar las normas ortográficas?

Arturo Pérez-Reverte. Limpia, fija y da esplendor

5 comentarios:

  • valenvasca dijo...

    La lengua escrita siempre ha sido cosa de ricachones. Las cosas como son. Y diría más: cosa del poder.
    La escritura se inventó para fijar la ley, para que el poderoso pudiera fijar su condena a muerte, la lista de delitos, las penas, sin que hubiera excusa.
    La escritura viene de arriba, a la gente de a pie nos la ha de traer bien floja.
    Todos esos rollos ortográficos vienen de arriba también. La Iglesia, detentadora de la cultura escrita, decidió, por la cara, que todo se escribiría en latín.
    Después, cuando no quedó más remedio que aceptar la evolución del latín mal hablado que a los hablantes nos dio la gana hablar, intentaron adaptar ese romance a una escritura más o menos que se aviniera con el dichoso latín de Cicerón. Y así sucedió que se armaron la picha un lío y había más grafías para un sonido que operaciones para la nariz de la Belén Esteban.
    "Esto tenemos que arreglarlo", dijeron, nuevamente, desde arriba. Y nació una Hacademia para fijar, dar brillo y esplendor, en realidad para decidirse de una vez con las grafías.
    A la gente nos la sigue pelando.
    Y ciertamente, la inmensa mayoría de hablantes de español sesean, así que ya es hora de cambiar este latín y adaptarlo a lo que se viene hablando por mayoría.
    Saludos, y felicidades por el blog.

    ionesco dijo...

    Fantástico comentario, Valenvasca, incluso podríamos ampliarlo y hubiese sido menos traumático y menos estresante habernos quedado en el lenguaje de los signos, incluso sustituyendo sonidos guturales por expresiones verbales, menos traumas y un esfuerzo menor, reconozco que ha sido la primera vez que la lengua escrita viene de arriba, desde el poder, y ser cosa de ricachones, que pasa en estos momentos para hacer tales comentarios?, se trata de algo patológico o quizás la patología es algo de abajo,¿ de pobres?, siempre tuve la mala costumbre de pensar que lo escrito era una especie de maná de la suerte que nos legaba la historia y la evolución de las especies, o quizás mejor, la evolución de nuestra especie, ya que ninguna otra especie se comunica por o a través de la escritura, debemos hacernos ver que está pasando para decir tales pensamientos. Siento no poder entender tales comentarios, de veras que lo siento, y gracias por la oportunidad de ser una especie de ricachón moderno y poder expresarme mediante la escritura.

    valenvasca dijo...

    Estupendo, ionesco, pero no me has podido probar que lo que digo es falso, porque sabes que no lo es.

    No entiendes el comentario porque tienes la mente cerrada, suele pasar.

    Por cierto, la demagogia la dominas a la perfección (lo del lenguaje de los signos lo demuestra).

    Allá tú con tus polillas mentales.

    Saludos.

    ionesco dijo...

    En respuesta a tu comentario, valenvasca, donde simple y llanamente escribes, que nó dices, que la escritura siempre ha sido cosa de ricachones, incluso cosa del poder, me tachas de demagogo y tener la mente cerrada al no entenderte, siendo además un dominador de la demagogia.
    Naturalmente que entiendo que las reglas ortográficas y sintácticas, que por cierto dominas y muy acertadamente, te repelen y la aceptación de la norma cómo método de trabajo y concepto, es mejor ácrata?. Hay un cierto repelús que deduzco en tu comentario de esa falsa progresía donde se cuestiona todo por ser lo post-moderno más útil o más llevadero?, te lo deberías ver, y por cierto nuestras polillas mentales son fantásticas, podemos pensar, debatir e incluso congeniar y gracias a todas esas Academias, normas y demás "cosa de ricachones", la vida a veces es dura intentando cuestionar lo válido, la cultura es válida venga de donde venga y la traiga quién la traiga. Gracias y un beso.

    valenvasca dijo...

    En primer lugar, Ionesco (espero que no seas el original, que me daría yuyu), gracias por darle un giro cariñoso a este áspero debate.

    En segundo lugar, el origen de la escritura es el que apunté en mi primer comentario (código de Hammurabi dixit), y eso no lo podemos cambiar ni tú ni yo. Otra cosa es la importancia que le demos al hecho.

    En tercer lugar, no menos cierto es lo que dije sobre la Iglesia y su empecinamiento en conservar en la escritura lo que ellos consideraban lingüísticamente correcto, ignorando la evolución natural y popular de su querido latín ciceroniano. Esto mismo sucede ahora cuando se pretende:

    1)Hacer creer que escribir conforme a unas reglas marcadas por una Academia es CULTURA. La cultura, la verdadera, la sigue haciendo la gente, sea letrada o analfabeta.

    2)Ignorar, como los curas medievales, que la lengua sigue su curso al margen de sus movidas, y que ahora sesea una inmensa mayoría de castellanohablantes, y empeñarse en mantener unas formas escritas que tienen poco que ver con la lengua hablada, simplemente porque, como aquellos clérigos, consideran que es lo que se debe.

    3)En estos momentos históricos, en que Internet obliga a la comunicación escrita, se infravalora a las personas que cometen errores o escriben como hablan, tal como en el mundo físico se margina a las gorditas, los cuatroojos y los calvos (espero que aún no lo seas).

    Por todo lo cual yo abogo por despreciar al que desprecia y cagarme en la sintaxis, que efectivamente domino (ligando un montonazo en consecuencia).

    Postdata: no me metas en el saco de los postmodernos que no hay cosa que más me horrorice que el vacío individualista que promueve y la falta de sentido que representa.

    Te devuelvo el beso, no el mismo, claro, que el tuyo me lo quedo.